El cortometraje en VR se inspira en los acontecimientos narrados en el diario de guerra manuscrito del soldado Ernesto Misuri, perteneciente a la unidad de asalto de la zona de guerra del Monte Grappa (25 de junio de 1918 – 26 de octubre de 1918), una figura de otro modo desconocida, rescatada del anonimato y del olvido de la Historia gracias al fortuito hallazgo de su diario en un puesto de libros antiguos.Una de las secciones que lo componen, titulada «Conejo», narra las vicisitudes del soldado protagonista, un joven de buen corazón e ingenuo que es llamado a combatir contra los austriacos. El apodo, que le habían puesto sus paisanos, lo acompañará incluso en las trincheras a lo largo de toda su breve, pero gloriosa vida.
Para mí, «Conejo» representa el símbolo de todas aquellas personas que a menudo no son comprendidas ni acogidas por la comunidad debido a su timidez o a su bondad hacia los demás, considerada excesiva y entendida como un signo de falta de carácter y de voluntad. Sin embargo, contrariamente a lo que se podría pensar, no es ni estúpido ni cobarde, y lo demuestra al lograr una hazaña que los demás ni siquiera tienen el valor de intentar. Su gesto heroico no está motivado por el deseo de ser aceptado por sus compañeros ni por la necesidad de demostrar sus capacidades, sino por su profundo sentido de la justicia y del honor.El mensaje que transmite este relato/testimonio se centra, de hecho, en la importancia de conocerse y afirmarse a uno mismo, sin traicionar la propia naturaleza, tal como «Conejo» lo demostró en vida y en la muerte: un personaje intrínsecamente fuerte e invencible, capaz de vencer tanto las ofensas de sus compañeros como las balas enemigas.









